Bandera de Chipre

Chipre

República de Chipre

1. DATOS BÁSICOS

1.1. Características generales

Nombre oficial: República de Chipre (Dimokratia Kyprou / Kibris Cumhuriyeti)

Superficie: 9.251 km2 (incluidos 3.355 km2 ocupados militarmente por Turquía en 1974 y no controlados por el gobierno de la Republica de Chipre)

Población: 858.000 estimados en 2014 y unos 286.000 en el norte.

Límites: Frontera marítima con Grecia, Turquía, Siria, Líbano, Israel y Egipto, aunque solo está convencionalmente delimitada con los dos últimos (con Líbano, acuerdo firmado pero pendiente de ratificación)

Capital: Nicosia (Lefkosia/Lefkosa, 242.308 habitantes en 2011 en la zona sur y 94.000 estimados en el norte.

Otras ciudades: Limassol (Lemesos/Limasol, 73.280), Larnaka (35.853), Pafos (33.967)

Idioma: Tanto el griego como el turco son oficiales, pero en la zona sur predomina el griego, mientras el turco lo hace en la zona norte. También existe un amplio uso del inglés.

Religión: ortodoxa la comunidad griega y musulmana la turca.

Moneda: euro (desde el 1 de enero de 2008 – 1€ = 0,585274 libras chi
priotas)

Forma de Estado: República presidencialista

División administrativa: 6 distritos: Nicosia, Famagusta, Lárnaca, Limassol, Pafos y Kirenia, aunque los tres primeros están parcialmente en la zona no controlada por el gobierno, y el último por completo (en total, en torno a un tercio de la isla). Además, el Reino Unido mantiene dos bases militares soberanas, Akrotiri y Dhekelia, que ocupan el 3% del territorio de la isla.

Nº Residentes españoles: 285 (15/06/2015)

1.2. Geografía

Chipre es la tercera isla del Mediterráneo tanto por tamaño como por población. Presenta dos cordilleras, separadas por una depresión central. El extremo NE constituye una península estrecha y larga, Karpas. En su prolongación hacia el O se encuentran las montañas de Kyrenia, que dominan la depresión de Mesaoria. La parte S está ocupada por el macizo de Troodos, cuya cima máxima es el monte Olimpo (1.953 m). No hay ríos permanentes. El clima es mediterráneo, aunque en las zonas montañosas son habituales la nieve y las temperaturas bajo cero en invierno.

1.3. Indicadores sociales

Densidad de población (2013): 123,5 hab/km2

Renta per cápita (2013): 21.785 €

Coeficiente GINI (2013): 0,31

Esperanza de vida (2013): 79.8

Tasa de alfabetización (mayores de 15 años, 2012): 98,7%

Tasa de natalidad (2014, est.): 8,5%

Mortalidad infantil (menores de 5 años, 2012): 3,5‰

Crecimiento de la población (2013): 1,07%

IDH (valor numérico / nº orden mundial) (2013): 0,845/32

Fuentes: PNUD, Banco Mundial, Eurostat

1.4. Estructura del Producto Interior Bruto. 2010

Estructura del PIB Chipre

1.5. Coyuntura económica

Coyuntura Económica Chipre

1.6. Comercio exterior. Estructura de la balanza comercial

Comercio exterior. Estructura de la balanza comercial Chipre

1.7. Distribución del comercio por países. 2014

 Distribución del comercio por países. 2014 Cipre

1.8. Distribución del comercio por productos. 2014

Distribución del comercio por productos. 2014. Chipre

1.9. Inversiones por países (stock de inversiones, datos provisionales de 2012)

En millones de euros

Inversiones por países Chipre

2. SITUACIÓN POLÍTICA

2.1. Política Interior

La República de Chipre proclamó su independencia del Reino Unido el 17 de agosto de 1960. La Constitución estableció un sistema de gobierno con poder compartido entre las comunidades greco- y turco-chipriotas en proporción a su población, pero en 1963 estos últimos renunciaron a participar en el gobierno debido a los enfrentamientos intercomunales, y desde entonces, aunque sigue en vigor la misma Constitución, no se cumplen las provisiones de poder compartido.

La Constitución de 1960 establece un sistema de gobierno presidencialista. El jefe de Estado y de Gobierno es el presidente, elegido por cinco años por mayoría absoluta con un sistema a doble vuelta si ningún candidato consigue la mayoría absoluta en la primera.

Este fue el caso de las últimas elecciones presidenciales, celebradas en febrero de 2013, en las que Nicos Anastasiades, candidato del partido conservador DISY y apoyado también por el Partido Democrático (DIKO, de centro), resultó claramente vencedor en la segunda ronda, obteniendo un 57,48% de los votos, frente al 42,52% obtenido por Stavros Malas, candidato de AKEL (partido hasta entonces en el gobierno).

El nuevo gobierno (con miembros de DISY y DIKO y también con uno del Partido Europeo – EVROKO) tomó posesión el 1 de marzo de 2013 y tuvo que hacer frente, inmediatamente, a la necesidad de alcanzar un acuerdo con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (la “troika”) para obtener el rescate financiero que había solicitado el gobierno anterior, el 25 de junio de 2012 (ver referencia más adelante a la situación económica).

La economía y las negociaciones para solucionar el “problema de Chipre” (ver también más adelante) han centrado hasta ahora la acción de gobierno de Anastasiades. Las diferencias entre DISY y DIKO sobre la manera de enfocar las negociaciones con los turco-chipriotas llevaron a la ruptura de la coalición, el 26 de febrero de 2014, seguida por una remodelación del gobierno el 12 de marzo. El ministro de energía, comercio, industria y turismo, George Lakkotrypis, dimitió como miembro de DIKO para poder seguir en el gobierno, mientras que los otros tres ministros de DIKO fueron reemplazados. Aunque dos de los nuevos son también miembros de DIKO, DISY gobierna ahora en solitario. Ello explica, en parte, las dificultades que ha tenido en el último año el partido de Anastasiades (que no cuenta con mayoría en el Parlamento) para aprobar las reformas legislativas exigidas por la troika.

 Biografías
Presidente de la República (jefe de Estado y de gobierno), Nicos Anastasiades

Nació en Pera Pedi, distrito de Limasol, en 1946. Licenciado en derecho por la universidad de Atenas y título de posgrado en derecho marítimo por la universidad de Londres. Casado y con dos hijas.

Miembro fundador de las Juventudes del partido Agrupación Democrática (DISY), ocupó en dicha formación los cargos de secretario de distrito, vicepresidente y finalmente presidente. Miembro del Parlamento chipriota desde 1981 hasta su elección como presidente de la República. Primer vicepresidente de DISY entre 1990 y 1995 y después presidente adjunto del partido hasta 1997, cuando se convierte en presidente de la formación. Miembro del Consejo Nacional de Chipre (órgano asesor del presidente de la República sobre el “problema de Chipre) desde 1995.

Ministro de Asuntos Exteriores, Ioannis Kasoulides

Nació en Nicosia en 1948 y se licenció en Medicina en la universidad de Lyon en 1974. Se inició en la política activa en 1981 en el seno de Agrupación Democrática (DISY), convirtiéndose en presidente de las Juventudes de dicha formación entre 1990 y 1993.

Elegido diputado por Nicosia en mayo de 1991, pasa a ser portavoz del gobierno en marzo de 1993, cargo que ocupa hasta abril de 1997 cuando es nombrado ministro de Asuntos Exteriores. Permanece en dicho puesto hasta marzo de 2003. A partir de 2004 es diputado del Parlamento Europeo, hasta su nuevo nombramiento como ministro de Asuntos Exteriores. Fue candidato a las elecciones presidenciales de febrero de 2008.

Akinci es reconocido como líder de la comunidad turco-chipriota.

Nacido en Limassol en 1947, estudió arquitectura en la Middle East Technical University de Ankara. En 1976 fue elegido alcalde de la municipalidad turca de Nicosia, cargo que conservó hasta 1990 y donde se destacó por su carácter dialogante con la municipalidad griega. Entre 1987 y 2001 lideró el Partido de Liberación Comunal (TKP). “Diputado” entre 1993 y 2009, y “vice-primer ministro” entre 1999 y 2001, fue elegido “presidente” de la autodenominada “República Turca del Norte de Chipre” en segunda ronda, con 60,5% de los votos.

Situación económica

El fuerte crecimiento de la deuda y el déficit públicos durante el mandato del presidente Christofias (la deuda pasó de 8.388 millones de euros en 2008 a 18.407 en 2013), unido a la gran exposición del sector bancario chipriota a la economía griega (22.000 millones de euros en deuda pública helena, para un país con un PIB de entorno a 18.000 millones), dejó a Chipre en una situación de extrema vulnerabilidad ya desde 2011. En efecto, cuando se produjo la quita a la deuda griega en la primavera de ese año, superior a un 50%, Chipre quedó excluido de los mercados internacionales de deuda. La difícil situación se vio agravada por una explosión de municiones que, en julio de 2011, destruyó la principal central eléctrica del país, contigua a la base naval donde ocurrió el accidente. El coste de dicho accidente se ha cifrado entorno a un 10% del PIB chipriota.

En un primer momento, el gobierno chipriota hizo frente a las presiones de los mercados por dos vías: por una parte, el 23 de diciembre de 2011 firmó un acuerdo con Rusia para un préstamo de 2.500 millones de euros a un tipo de interés del 4,5%, y por otra parte, aprobó en la segunda mitad de 2011 dos paquetes de medidas de austeridad (en agosto y en diciembre), con el objetivo de reducir el déficit público de un 6% en 2011 a un 2,4% en 2012. Sin embargo, en la primavera de 2012 ya estaba claro que no iba a alcanzarse tal objetivo, y empezó a especularse con la posibilidad de recibir de Rusia un segundo préstamo bilateral, en esta ocasión por 5.000 millones de euros. Ante la tardanza para cerrar un nuevo acuerdo con Moscú, Chipre se vio abocado a solicitar un rescate financiero el 25 de junio de 2012.

La solicitud vino precipitada por la imposibilidad de los dos principales bancos del país, el Banco de Chipre y el Banco Popular (Laiki Bank), de hacer frente a los requisitos de recapitalización en los plazos fijados por la Unión Europea. La primera de estas entidades reconoció inicialmente necesitar del Estado 500 millones de euros, y la segunda, 1.800 millones. Sin embargo, el informe de la empresa consultora Pimco, publicado en abril de 2013 (tras numerosos retrasos), determinó finalmente que los bancos chipriotas necesitaban para su recapitalización un total de 8.200 millones de euros. No se hizo público el desglose por entidades, pero se entiende que el grueso sería para las dos principales.

Desde el momento de la solicitud de ayuda financiera, las autoridades chipriotas y la denominada “troika” (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) comenzaron a negociar un programa de reformas económicas, al que quedaba supeditado el rescate. Al mismo tiempo, Rusia anunciaba que estaba dispuesta a renegociar las condiciones del préstamo de 2011, pero supeditado a la firma de un acuerdo entre Chipre y la “troika” para el rescate financiero de la isla. Aún así, la Duma rusa no ratificó las nuevas condiciones hasta febrero de 2015, casi dos años después del acuerdo de rescate. Éstas suponían un alargamiento del plazo del préstamo en cinco años (de 2016 a 2021) y una reducción del tipo de interés del 4,5% al 2,5%.

A finales de julio de 2012, la “troika” transmitió a las autoridades chipriotas un documento que debía servir de base para la negociación de un memorándum de entendimiento en el que, además de establecer las condiciones del programa de reformas, se determinaría el montante total del rescate. Sin embargo, la contrapropuesta chipriota no llegó hasta el mes de octubre, y aunque en noviembre se alcanzó un acuerdo preliminar y en diciembre se aprobaron hasta 26 leyes para facilitar la aplicación del memorándum, se llegó a las elecciones presidenciales del mes de febrero de 2013 sin haber alcanzado un acuerdo definitivo.

Hubo que esperar a la toma de posesión del nuevo gobierno, el 1 de marzo de 2013, para que se precipitaran los acontecimientos en relación al tan esperado rescate financiero del país. Habiendo transcurrido varios meses desde el acuerdo inicial entre Chipre y la “troika”, las necesidades de financiación de Chipre habían aumentado hasta los 20.000 millones de euros y el nuevo gobierno se vio abocado a renegociar el preacuerdo de noviembre de 2012.

Ante la perspectiva de que un rescate completo elevaría la deuda pública chipriota a niveles insostenibles, el Eurogrupo acordó, en la madrugada del 15 al 16 de marzo, la imposición de un gravamen a todos los depósitos bancarios para limitar así la cuantía del rescate a 10.000 millones (el resto debería aportarlo Chipre). El gravamen sería del 6,75% en el caso de los depósitos inferiores a 100.000 euros y del 9,9% en los de mayor cuantía. El anuncio del acuerdo se vio acompañado del cierre de los bancos chipriotas, que dejaron también de operar por Internet, hasta el 27 de marzo inclusive. Su reapertura se acompañó de la introducción de drásticas medidas de control de capitales, anunciadas inicialmente por un periodo de tan sólo una semana, pero que no se eliminaron por completo hasta abril de 2015.

El rechazo del citado gravamen por el parlamento de Chipre, el 19 de marzo de 2013, dio lugar a una nueva ronda de tormentosas negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo. Una segunda nueva reunión del Eurogrupo, una semana después de la anterior, acordó finalmente salvaguardar todos los depósitos garantizados, hasta 100.000 euros, mientras que los accionistas y grandes depositantes de los dos principales bancos del país –Banco Popular (Laiki) y Banco de Chipre– cargarían con la factura del “bail-in”.

El nuevo acuerdo alcanzado no requirió la autorización del parlamento chipriota dado que ya no se trataba de un gravamen sobre los depósitos, sino de una reestructuración bancaria (reestructuración del banco de Chipre y liquidación del Laiki), amparada por la ley de reestructuración bancaria que el legislativo había aprobado previamente con carácter de urgencia el 22 de marzo.

Así, los depósitos asegurados del Laiki Bank fueron transferidos al Banco de Chipre, que heredó también la deuda de los 9.500 millones de euros que había obtenido el Laiki de la Asistencia de Liquidez de Emergencia del BCE. A los accionistas, tenedores de bonos y depositantes no asegurados del Laiki se les exigió “plena contribución” a la liquidación del banco, aunque sólo cuando se consiga vender la totalidad de los activos del banco podrá conocerse exactamente el porcentaje que alcanzará dicha contribución.

En el caso del Banco de Chipre (entidad que representa más de la mitad del sector financiero), se exigió la plena contribución a accionistas y tenedores de bonos, mientras que los depósitos no asegurados sufrieron una quita del 47,5%. Además, el banco Piraeus de Grecia adquirió las filiales helenas tanto del Laiki Bank como del Banco de Chipre y del Hellenic Bank por poco más de 500 millones de euros, en una operación que fue muy criticada en Chipre.

El 2 de abril de 2013, Chipre firmó con la “troika” el correspondiente memorándum de entendimiento sobre el programa de rescate, por el que Chipre obtendrá hasta marzo de 2016 un total 10.000 millones de euros (8.900 provenientes del mecanismo europeo de estabilidad y el resto del FMI) a devolver en doce años, tras diez de carencia, y con un tipo de interés del 2,5. Chipre por su parte tiene que aportar 10.000 millones, a través de la quita a los depósitos bancarios, las medidas de ajuste fiscal y las futuras privatizaciones.

El acuerdo contemplaba lo que el gobierno chipriota consideró mejoras respecto al acuerdo preliminar de noviembre de 2012, como son la extensión del período de ajuste y del plazo de privatización de empresas públicas o semi-públicas en dos años (de 2016 a 2018) o la salvaguarda de puestos de trabajo de personal contratado por horas en el sector público, así como los de profesores contratados (no funcionarios). En cambio, Chipre se vio obligado, entre otras muchas medidas, a incrementar su impuesto de sociedades, del 10 al 12,5%.

Por otra parte, la aprobación definitiva del rescate fue vinculada a la realización de una auditoría sobre la aplicación de la legislación contra el blanqueo de dinero, que debería atajar (o confirmar) las acusaciones que se venían repitiendo (sobre todo desde Alemania) desde finales de 2012 contra Chipre. MoneyVal, institución dependiente del Consejo de Europa, y la empresa privada Deloitte fueron las encargadas de llevar a cabo el ejercicio. Aunque el resultado fue positivo, se detectaron una serie de fallos en el sistema de lucha contra el blanqueo de dinero que las autoridades chipriotas se comprometieron a atajar.

A finales de 2014, Chipre había recibido ya 5.700 millones de euros, tras las sucesivas evaluaciones positivas de la troika, que consideraban a Chipre como un alumno modelo. Sin embargo, el programa de ajuste quedó bloqueado entre diciembre de 2014 y mayo de 2015, ya que el parlamento chipriota pospuso repetidamente la entrada en vigor de una nueva ley de ejecuciones hipotecarias, argumentando que debían adoptarse antes un nuevo marco legal sobre quiebra e insolvencia, para evitar que miles de familias chipriotas fueran desahuciadas.

Finalmente, las seis leyes que comprenden el marco legal sobre quiebra e insolvencia entraron en vigor el 7 de mayo de 2015, y el 14 de mayo, el Parlamento aprobó los reglamentos necesarios para la aplicación de la ley sobre ejecuciones hipotecarias. Ello permitió que el Eurogrupo aprobara el 19 de junio el informe favorable sobre el sexto examen de la troika, al tiempo que el FMI aprobaba de una tacada los informes relativos al quinto, sexto y séptimo examen. Gracias a ello, se dio luz verde a nuevos desembolsos del rescate (en el caso del mecanismo europeo de estabilidad, 100 millones de euros en el mes de julio) al tiempo que se permitía que Chipre se beneficiara del programa de flexibilización cuantitativa del Banco Central Europeo, que podría comprar hasta 500 millones de euros  en bonos del estado. De hecho, el 3 de julio se inició el programa de compras, pero éste deberá detenerse en cuanto se inicie, a mediados de julio de 2015, el nuevo examen de la troika.

La nueva legislación tiene como principal objetivo aliviar la situación de las entidades financieras chipriotas. En efecto, en junio de 2015 se estimaba que la proporción de préstamos morosos se acercaba al 47% del total. Las leyes aprobadas deberían permitir a los bancos sanear sus cuentas, al tiempo que se intenta proteger a los sectores sociales más vulnerables.

Los bancos chipriotas han realizado además importantes esfuerzos de saneamiento, que a menudo les ha obligado a deshacerse de las filiales con las que contaban en otros países (Grecia, Rumania, Ucrania, Rusia). En el caso del Banco de Chipre, en el primer trimestre de 2015 consiguió unos beneficios netos de 29 millones de euros. En caso del sector de banca cooperativa (similar a las cajas de ahorro españolas y que controla entorno a una cuarta parte de todos los depósitos bancarios del país), se produjo un proceso de concentración (de 98 a 18 entidades) y de nacionalización: el gobierno utilizó 1.500 millones de euros del rescate financiero para recapitalizar el Banco Central Cooperativo (que agrupa a todas las cooperativas).

La estabilidad del sistema financiero dependerá, sin embargo, de la implementación de la nueva legislación señalada, aunque de momento la morosidad sigue aumentando.

La siguiente fase del programa de ajuste económico afectará principalmente a la privatización de diversos entes públicos o semi-públicos. Los más relevantes son la compañía de telecomunicaciones CyTA, la eléctrica EAC y la Autoridad Portuaria, cuyos trabajadores se oponen firmemente al cambio y han iniciado una serie de movilizaciones.

La tramitación parlamentaria de las privatizaciones se aventura también complicada. En términos globales, Chipre ha conseguido no sólo cumplir sino incluso superar los objetivos marcados por el programa de ajuste económico acordado con la troika. Así, el déficit fiscal de 2014 fue de tan solo 7,2 millones de euros, mientras que se registró un superávit primario (sin contabilizar el pago de intereses de la deuda) de 488 millones de euros. Se cerraba así el año con un nivel de deuda pública del 107,2% del PIB, cuando lo exigido por la troika era que no superara el 120%.

Otra señal del buen comportamiento de los parámetros fiscales fue la emisión de bonos del estado el 18 de junio de 2014. Se trataba de la primera vez que Chipre conseguía colocar deuda en los mercados internacionales desde la primavera de 2011, con una demanda de hasta 2.000 millones de euros para una oferta inicial de 500 millones. Finalmente, Chipre colocó 750 millones de euros en bonos a cinco años, a un 4,75%, en lo que el ministro de Finanzas calificó como “fuerte señal de confianza en el país”. El 28 de abril de 2015 hubo una segunda emisión de deuda, en el que se colocaron bonos a 7 años por valor de 1.000 millones de euros, con un interés medio del 4%.

Asimismo, ha comenzado a descender el nivel de desempleo (15,98% en mayo de 2015), y por primera vez desde mediados de 2011, el PIB chipriota registró un crecimiento positivo en el primer trimestre de 2015 (+1,5% respecto al trimestre anterior). A pesar de ello, las previsiones de primavera de 2015 de la Comisión Europea estiman que la economía chipriota se contraerá un 0,5% este año, para pasar a un crecimiento de 1,4% en 2016.

En años recientes, ha sido también de especial importancia la cuestión energética. Después de que la americana Noble Energy confirmara, en diciembre de 2011, la existencia de reservas de gas en el bloque 12 de la ZEE chipriota, se puso en marcha la licitación para la exploración y explotación de los doce bloques restantes. Así, el 30 de octubre de 2012 el gobierno anunció la adjudicación de cuatro nuevas licencias, en los bloques 2, 3, 9 y 11. Las licencias para los bloques 2 y 3 se concedieron al consorcio formado por Eni (Italia) y Kogas (Corea del Sur); la del bloque 9 al consorcio formado por Total (Francia), como operador, y Novatec GP Global Resources (Rusia); y la del bloque 11 a la compañía Total en solitario. Sin embargo, una vez iniciadas las negociaciones para la conclusión de los respectivos contratos, el gobierno decidió cambiar la adjudicación del bloque 9 para entregársela a Eni-Kogas, al tiempo que anunció la adjudicación de un bloque suplementario, de 10.

Tras las grandes expectativas suscitadas por los primeros resultados exploratorios, Chipre ha visto cómo no se materializaba la bonanza que se esperaba de los recursos de gas. No sólo Noble Energy revisó sucesivamente a la baja sus estimaciones relativas al bloque 12, sino que además las perforaciones exploratorias realizadas por Eni-Kogas entre septiembre de 2014 y abril de 2015 no han dado resultado alguno. En el caso de Total, los estudios previos no han permitido siquiera realizar perforaciones exploratorias. Chipre se ha visto obligado a abandonar su plan inicial de construir en la isla una planta de gas natural licuado (GNL), explorando ahora las alternativas para poder exportar su gas. Los esfuerzos se centran en la búsqueda de sinergías con Israel, donde se han descubierto importantes reservas, y en las posibilidades de tender un gasoducto hasta alguna de las plantas GNL existentes en Egipto. La alternativa técnica y económicamente más lógica (la construc-ción de un gasoducto de Chipre a Turquía) no es factible por razones políticas, al menos mientras no se resuelva el “problema de Chipre”.

El problema de Chipre

Desde 1974, el tercio septentrional de la isla está ocupado militarmente por Turquía, que tiene estacionadas unos 35.000 efectivos. La invasión turca en julio de ese año (motivada por el golpe de estado greco-chipriota contra el gobierno del Arzobispo Makarios, entonces presidente de la República, golpe que contó con el apoyo de la dictadura militar de Grecia, y que buscaba la unificación de Chipre con esta última) provocó la partición de la isla, así como importantes movimientos de población, con miles de greco-chipriotas abandonando el norte y turco-chipriotas el sur. Turquía justificó su participación en el Tratado de Garantía de 1960, por el que se prohíbe tanto la partición de la isla como su unión con otro país y que convierte a las autoridades de Londres, Atenas y Ankara en “garantes” de la independencia, integridad territorial y seguridad de Chipre. Dicho tratado autoriza (artículo IV) a cada uno de los garantes a tomar las medidas necesarias para restablecer la “situación creada por el presente tratado” (es decir, la independencia de Chipre).

En 1983 los turco-chipriotas proclamaron la “República Turca del Norte de Chipre”, con constitución propia aprobada por referéndum en 1985, pero que no ha sido reconocida hasta la fecha por ningún Estado, salvo la propia Turquía. Las dos comunidades están separadas por lo que se conoce como “Línea Verde”, bajo control de las fuerzas de mantenimiento de la paz la ONU (UNFICYP).

La división de la isla y la ocupación militar marcan en buena medida la vida política del país. Diversos intentos de negociación bajo tutela de la ONU no han dado fruto hasta la fecha, pero una nueva ronda negociadora iniciada en mayo de 2015 ha abierto grandes expectativas para la reunificación de la isla.

El momento en que se estuvo más cerca, en el pasado, de alcanzar un acuerdo fue en 2004, cuando se sometió a referéndum el llamado “Plan Annan”. Éste proponía el establecimiento de un Estado federal con dos Estados constituyentes, el greco-chipriota y el turco-chipriota, y con una presidencia y una vice-presidencia que habría rotado entre las dos comunidades cada 20 meses. El Plan preveía además la creación de una Comisión de Reconciliación y un derecho de retorno limitado entre las dos comunidades (de greco-chipriotas al norte y de turco-chipriotas al sur). Grecia y Turquía mantenían una presencia militar permanente en la isla, pero con un número reducido de tropas.

Si bien el plan, sometido a referéndum simultáneo en las dos partes de la isla el 24 de abril de 2004, obtuvo entre los turco-chipriotas el apoyo del 64,91% de los votantes, los greco-chipriotas lo rechazaron de forma abrumadora, ya que un 75,83% de los votos fue en contra. Una semana después, el 1 de mayo de 2004, la República de Chipre ingresaba en la Unión Europea, dejando en suspenso la aplicación del acervo comunitario en el territorio de Chipre no controlado por el gobierno de la República.

En septiembre de 2008 se inició un nuevo proceso negociador bajo los buenos oficios del Secretario General de la ONU a través de su Enviado Especial, el australiano Alexander Downer. Inicialmente se renovó el optimismo, al parecer que el presidente Christofias y el líder turco-chipriota, Mehmet Ali Talat, iban encontrando puntos de entendimiento. Sin embargo, la victoria en las elecciones “presidenciales” en el norte de la isla de Dervis Eroglu, del partido UBP (Partido de la Unidad Nacional, nacionalista), el 18 de abril de 2010, suponía un revés para el proceso negociador.

Éste continuó a pesar de todo, con encuentros directos entre los líderes de las dos comunidades, además de reuniones de los grupos de trabajo y comités técnicos establecidos desde 2008. Se celebraron también cinco reuniones tripartitas (del Secretario General de la ONU con los líderes de las dos comunidades). Sin embargo, ante el inicio de la presidencia chipriota del Consejo de la Unión Europea el 1 de julio de 2012, las negociaciones quedaron en suspenso.

Tras las elecciones presidenciales de febrero de 2013 en la República de Chipre, el nuevo presidente, Nicos Anastasiades (único líder político que había apoyado el Plan Annan en el referéndum de 2004), se vio obligado a aplazar el relanzamiento del proceso negociador hasta después del verano, ya que su prioridad en un primer momento se centró en hacer frente a la grave situación económica que vivía el país (ver más arriba). Posteriormente, Anastasiades condicionó la reanudación de las negociaciones a la firma previa de una declaración conjunta en la que se establecieran los objetivos de la negociación, y que, según los greco-chipriotas debía incluir necesariamente una referencia al establecimiento de un Chipre reunificado sobre la base de una única soberanía, una única personalidad jurídica internacional y una única ciudadanía. Así, aunque las negociaciones no se reanudaron formalmente, en los últimos meses de 2013 hubo intensos contactos entre las dos partes para alcanzar un acuerdo. Fue finalmente el 11 de febrero de 2014 cuando los dos líderes, Nicos Anastasiades y Dervis Eroglu, firmaron la deseada declaración conjunta, tras haberse superado las reticencias turco-chipriotas a la inclusión del adjetivo “única” referido a la soberanía.

La firma de la declaración, que motivó la ruptura de la coalición de gobierno de la República de Chipre (ver más arriba), no solo supuso la vuelta a la mesa de negociaciones sino que abrió también las puertas a las visitas cruzadas que realizaron el negociador greco-chipriota (Andreas Mavroyiannis) a Ankara y el turco-chipriota (Kudret Ozersay) a Atenas, el 27 de febrero de 2014. Las visitas fueron calificadas de “históricas”, ya que ningún representante turco-chipriota había visitado Atenas desde 1959 (un año antes de la independencia), mientras que la última visita de un representante greco-chipriota a Ankara fue la del entonces presidente Makarios, en 1962.

Pero las esperanzas se vieron de nuevo truncadas en octubre de 2014, cuando Turquía envió un buque para realizar estudios sismológicos en la ZEE chipriota. El presidente Anastasiades reaccionó suspendiendo las negociaciones, por lo que consideraba una violación de la soberanía de la República de Chipre. Turquía, por su parte, decía actuar en nombre de los turco-chipriotas, como protesta por la realización de actividades de exploración de recursos de gas por parte del consorcio italo-coreano EniKogas. Dicho consorcio (como se ha mencionado más arriba) es adjudicatario de una de las licitaciones par la exploración y explotación de recursos en la ZEE chipriota, y había iniciado en el mes de septiembre trabajos exploratorios de perforación para determinar la existencia de reservas de gas. Turquía y los turco-chipriotas consideran, en cambio, que toda actividad dirigida a explotar los recursos naturales de la isla deberían quedar en suspenso en tanto que no haya un acuerdo de reunificación.

Aunque el barco turco abandonó las aguas chipriotas a finales de 2014, Turquía emitió en enero de 2015 un nuevo aviso de navegación (NAVTEX), con validez de 3 meses, anunciando nuevas actividades en la ZEE chipriota. La expiración de dicho NAVTEX, junto con la finalización de las actividades de ENI-KOGAS (que no obtuvo resultado alguno) abrieron la puerta a la reanudación de las negociaciones. Pero fue sobre todo la victoria del moderado Mustafa Akinci en las “elecciones presidenciales” celebradas en abril de 2015 en el norte de la isla lo que abrió la puerta a una nueva ronda negociadora que, de momento, se desarrolla con gran expectación y optimismo.

En efecto, Anastasiades anunció inmediatamente una serie de medidas unilaterales de confianza, sin esperar siquiera a la reanudación formal de las negociaciones, que tuvo lugar el 15 de mayo. Desde entonces, se ha establecido una lista de medidas de confianza (que no es pública), y se han dado a conocer ya algunas de ellas. Destacan medidas de especial visibilidad, como son la apertura de dos nuevos cruces de la Línea Verde (que se suman a los siete abiertos entre 2003 y 2010) o la interoperabilidad de las redes de telefonía móvil (actualmente no hay “roaming” entre las dos partes de la isla).

A las medidas de confianza se añaden actos de diplomacia pública, que buscan romper con la desconfianza que existe entre las dos comunidades chipriotas. Así, por ejemplo, los dos líderes dieron un paseo por el centro de Nicosia a finales del pasado mes de mayo, siendo la primera vez desde 1974 que un presidente de la República de Chipre cruzaba a la zona norte.

La tercera y más importante pata de este nuevo proceso son las negociaciones en sí, sobre las cuestiones sustantivas. Por primera vez se plantea una negociación global, y no secuencial, lo cual debería facilitar las concesiones en un capítulo de las negociaciones a cambio de ganancias en otro. En la cuarta reunión de los líderes, el 29 de junio, Anastasiades y Akinci pasaron ya a abordar dichas cuestiones. Éstas se refieren al reparto de poder, población (cuestión de los colonos turcos), propiedades, territorio y seguridad.

La cuestión del territorio implica reajustes en la delimitación entre las dos comunidades, con la devolución de algunas áreas (principalmente Morphou y Varosha) a los greco-chipriotas, por ser éstas de mayoría greco-chipriota antes de 1974. Está ligada a las propiedades, cuestión ésta que afecta a aquéllos que tuvieron que abandonar tierras o edificios de su propiedad tras la invasión turca y que tiene teóricamente dos vías de solución posibles: la devolución o la compensación. La primera opción choca con una fuerte oposición turco-chipriota, puesto que las propiedades greco-chipriotas son muy numerosas en el norte y su devolución impediría el alcanzar un acuerdo global basado en un Estado bicomunal y bizonal. La segunda no convence a los greco-chipriotas, que verían limitada la posibilidad de retorno de los desplazados al sur. Sin embargo, la actual crisis económica ha empujado a muchos greco-chipriotas a acudir a la Comisión de Propiedades Inmobiliarias establecida por Turquía a los efectos precisamente de compensar a los antiguos propietarios grecochipriotas.

Otra cuestión sujeta a discusión es la de la composición de la población en el norte de Chipre. En efecto, desde la ocupación militar han ido llegando colonos desde Turquía, sin que esté claro cuántos. Según estimaciones del International Crisis Group de 2010, podrían ser la mitad de los 300.000 habitantes del norte de la isla. Las negociaciones giran en torno a cuántos colonos podrían permanecer en Chipre, y si obtendrían la ciudadanía chipriota o si simplemente podrían obtener un permiso de residencia.

El reparto de poder, por su parte, tiene su principal escollo en la reclamación turco-chipriota de que la presidencia de la República sea rotatoria entre las dos comunidades. Los greco-chipriotas argumentan que eso sería antidemocrático e insisten en el principio de una voz, un voto. Por último, cabe señalar que una de las grandes quejas de los greco-chipriotas respecto al Plan Annan era que permitía la permanencia de tropas turcas en la isla. Así pues, la cuestión de la seguridad será también esencial, tratándose además de una cuestión en la que intervienen también Grecia, Turquía y el Reino Unido (y acaso la OTAN, que según algunas voces sería quien podría sustituir a los tres garantes para garantizar la seguridad).

Por otra parte, el Comité sobre las personas desaparecidas, creado en 1981 gracias a un acuerdo entre greco- y turco-chipriotas para localizar los restos de los casi 2.000 desaparecidos entre 1963 y 1974, sin atribuir responsabilidades, estuvo prácticamente inactivo durante un cuarto de siglo, pero se vio revitalizado a mediados de la década pasada y en 2007 identificó los primeros restos y los devolvió a sus familias. En la actualidad se han exhumado los restos de casi 1.200 personas e identificado a 570.

La autodenominada “República Turca del Norte de Chipre” (TRNC), aislada internacionalmente, sobrevive sobre todo gracias al apoyo de Turquía.

La “constitución” de la RTNC, de 1985 establece un régimen semi-presidencialista, con un “presidente” como “jefe de Estado” y un “primer ministro” como “jefe de gobierno”. El “legislativo” está formado por una “asamblea” de 50 miembros elegidos cada cinco años con un sistema de representación proporcional. En las últimas “elecciones presidenciales”, celebradas en abril de 2010, resultó vencedor Dervis Eroglu, hasta entonces “primer ministro”, tras obtener su partido (UBP, Partido de Unidad Naciona pro-turco y conservador ) la mayoría absoluta. El 28 de julio de 2013 se celebraron elecciones “parlamentarias” anticipadas, resultando vencedor el hasta entonces principal partido opositor (CTP, Partido Republicano Turco, socialdemócrata), que deberá gobernar en coalición con el tercer partido turco-chipriota (DP-UG, Partido Democrático), al tiempo que tuvo que cohabitar con un presidente de signo político contrario, Dervis Eroglu (elegido como “presidente” en 2010).

2.2. Política Exterior

La política exterior de Chipre está íntimamente ligada a la situación política interna, puesto que la ocupación del norte de la isla por Turquía condiciona sus relaciones con sus vecinos, con la ONU y con las organizaciones europeas.

En efecto, Chipre y Turquía no tienen relaciones diplomáticas. Desde el ingreso de Chipre en la Unión Europea el 1 de mayo 2004, Turquía ha bloqueado los encuentros a alto nivel entre ésta y la OTAN, mientras que Chipre ha dificultado las negociaciones para la adhesión de Turquía a la UE, sobre todo por la negativa turca a abrir sus puertos y aeropuertos a las naves chipriotas, según el acuerdo de unión aduanera entre Turquía y la UE de 2005. Al asumir Chipre el 1 de julio de 2012 la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, Turquía res¬tringió sus contactos con la UE para no participar en ninguna reunión presidida por representantes de Nicosia. Es necesario señalar también que la aplicación del acervo comunitario en el norte de Chipre está en suspenso, pendiente de la reunificación de la isla. Además, Turquía bloquea el acceso de Chipre a la OCDE y al Tratado de Cielos Abiertos, en vigor actualmente en 34 Estados y que cons¬tituye un mecanismo de “observación aérea mutua”.

Tanto Turquía como Chipre son miembros del Consejo de Europa y firmantes del Convenio Europeo de Derechos Humanos, y varios ciudadanos greco-chipriotas, así como el gobierno de la República de Chipre, han denunciado a Turquía ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Las actividades de exploración y explotación de las reservas de hidrocarburos en la zona económica exclusiva de Chipre, iniciadas en septiembre de 2011, han provocado airadas protestas e incluso amenazas por parte de Turquía y han aumentado la tensión militar en el Mediterráneo oriental. El punto álgido se produjo en octubre de 2014, cuando Turquía envió un buque sismológico a la ZEE chipriota (ver más arriba, en la sección sobre el problema de Chipre).

En cambio, las expectativas de explotación de gas natural en esta región han conducido a un acercamiento entre Chipre e Israel, multiplicándose los intercam¬bios de visitas oficiales entre estos dos países y firmándose memorandos de entendimiento en campos relacionados. Para facilitar las actividades de explotación, Chipre ha firmado además en los últimos años acuerdos de delimitación de las ZEE respectivas con varios de sus vecinos, estando actualmente en vigor los acuerdos con Grecia, Egipto e Israel, y pendiente de ratificación con Líbano.
Las autoridades de Nicosia mantienen, tradicionalmente, buenas relaciones con sus vecinos árabes, intentando en todo momento evitar el reconocimiento por parte de éstos de la “República Turca del Norte de Chipre”. También son de especial importancia las relaciones con Rusia, que además de ser un apoyo constante a la República de Chipre en el seno del Consejo de Seguridad, es un socio económico de primer orden por número de turistas (segundo mercado, después del Reino Unido), inversiones y presencia de empresas rusas en el país.

Chipre es, desde el mismo año de su independencia, miembro de la ONU. El Consejo de Seguridad de ésta ha adoptado más de 130 resoluciones en relación a Chipre (la primera, en 1964) y la Asamblea General, otras 16 (desde 1974). UNFICYP es una de las misiones más antiguas de la ONU, ya que se creó en 1964 como fuerza de interposición entre greco- y turco-chipriotas. Sus atribuciones se vieron ampliadas en 1974 para supervisar la línea de alto-el-fuego, así como proporcionar asistencia humanitaria. En la actualidad cuenta con 850 soldados y unos 60 policías. La encabeza la norteamericana Lisa M. Buttenheim y su comandante es el general de división chino Chao Liu.

3. RELACIONES BILATERALES

3.1. Relaciones diplomáticas

España y Chipre establecieron relaciones diplomáticas el 22 de diciembre de 1967. Sin embargo, durante largo tiempo, no hubo Embajada residente en Nicosia sino que las relaciones con Chipre se cubrían desde Damasco o Beirut.

El Consejo de Ministros de 18 de enero de 2002 nombró a don Ignacio García-Valdecasas como primer embajador de España en Nicosia, cubriendo, con la apertura de la Embajada de España en dicha capital, un vacío institucional que se venía sintiendo hasta entonces en la tarea de impulsar adecuadamente las importantes relaciones existentes con la República de Chipre.

Por su parte, Chipre inauguró su Embajada en Madrid en 1992, siendo anteriormente su Embajada en París la encargada de desarrollar las relaciones con España.

La primera visita oficial de un presidente chipriota a España se remonta a julio de 1987, cuando Spyros Kyprianou se entrevistó con el presidente Felipe González y fue invitado de honor en una cena ofrecida por S.M. el Rey. Desde entonces se han producido otras seis visitas presidenciales (Giorgios Vassiliou, Glavkos Klerides en dos ocasiones, y Tassos Papadopoulos en tres).

La primera visita de un presidente español a Chipre fue la de José María Aznar, en febrero de 2002, cuando reiteró, en nombre de la Unión Europea (presidida entonces por España), la vigencia de los acuerdos adoptados en la cumbre de Helsinki en 1991 para negociar la adhesión de Chipre, aunque no se haya producido la reunificación de las dos zonas en las que está dividido el país. La segunda tuvo lugar en diciembre 2009, por parte esta vez de José Luis Rodríguez Zapatero, quien presentó en Nicosia las prioridades de la presidencia española del Consejo de la Unión Europea que se iniciaba el mes siguiente.

S.M. la Reina inauguró el 10 de marzo de 2010 en Nicosia la exposición “Miró de Mallorca”, una antología de los últimos 20 años del trabajo del pintor en la isla española del Mediterráneo. Era la primera vez que se realizaba en Chipre una exposición de tal magnitud, coincidiendo con la presidencia española del Consejo de la UE y con los actos del 50 aniversario de la República de Chipre.

España apoya la búsqueda de una solución negociada y respetuosa con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en relación a la “cuestión de Chipre”.

Por su situación geográfica, ambos países comparten, además, un interés especial por la cuenca mediterránea y apoyan especialmente la política de vecindad común de la Unión Europea en esta región. Asimismo, comparten posturas próximas en relación al estatuto internacional de Kosovo.

Estos elementos no son sino ejemplos de la sintonía y excelentes relaciones existentes entre España y Chipre. Invitado por su homólogo Yiannakis Omirou, el presidente del Congreso de los Diputados, D. Jesús Posada, realizó una visita oficial a Chipre entre el 13 y el 14 de julio de 2015, durante la que se entrevistó, además de con el Sr. Omirou, con el ministro de Asuntos Exteriores, Ioannis Kasoulides, y con el alcalde de Nicosia, Constantinos Yiorkadjis.

España apoya la búsqueda de una solución negociada, que permita el establecimiento de una federación bizonal y bicomunal, de acuerdo con las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y que además respete, según la Declaración Conjunta de los líderes del 11 de febrero de 2014, los principios de soberanía, personalidad jurídica y ciudadanía únicas.

Por su situación geográfica, ambos países comparten, además, un interés especial por la cuenca mediterránea y apoyan especialmente la política de vecindad común de la Unión Europea en esta región. A finales de 2013, Chipre y España impulsaron la creación de un “Grupo Mediterráneo” de consulta y concertación en el seno de la Unión Europea. La primera reunión ministerial de dicho grupo, en el que participan siete países, tuvo lugar en Bruselas en diciembre de 2013, mientras que la segunda se celebró en Alicante en abril de 2014.

Asimismo, los dos países comparten posturas próximas en relación al estatuto internacional de Kosovo.

Estos elementos no son sino ejemplos de la sintonía y excelentes relaciones existentes entre España y Chipre.

3.2. Relaciones económicas

A. BALANZA COMERCIAL

Datos en millones de euros

Balanza Comercial Chipre

B. DISTRIBUCIÓN DEL COMERCIO POR PRODUCTOS 2014

Distribución del Comercio por Productos Chipre

C. INVERSIONES EN MILLONES DE EUROS

Inversiones Chipre

3.3. Relaciones de visitas en ambos sentidos (últimos diez años)

Personalidades chipriotas que han visitado España

29-9-2006 Sofocles Sofocleous, ministro de Interior. Madrid, reunión de ministros de Exteriores y de Interior de países mediterráneos.
1-9-2008 Michalis Polynikes, ministro de Agricultura, Recursos Naturales y Medio Ambiente, a Zaragoza, presidente de la delegación chipriota, Día Nacional de Chipre en EXPOAGUA.
4-9-2008 Markos Kyprianou, ministro de Asuntos Exteriores, visita oficial.
18-07-2013 Ioannis Kasoulides, ministro de Asuntos Exteriores, participación en la reunión del Grupo de Amigos de Europa en Palma de Mallorca.
16-07-2014 Ioannis Kasoulides, ministro de Asuntos Exteriores, participación en la reunión del Grupo Mediterráneo de la Unión Europea en Alicante.

Personalidades españolas que han visitado Chipre

23-3-2005 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Nicosia, visita oficial.
22-1-2006 Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia. Nicosia, visita oficial.
30-4-2007 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Nicosia, visita oficial.
17/18-1-2008 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Pafos. Reunión “Grupo del Olivo”.
22-6-2008 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, visita oficial.
20-7-2009 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Apoyo a la reunificación de Chipre.
28-12-2009 José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno. Prioridades de la Presidencia española de la UE.
10-3-2010 SM la Reina, para la inauguración de la exposición “Miró de Mallorca”.
11-3-2010 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Apoyo de España a la reunificación de Chipre.
1-10-2010 Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. 50 aniversario de la independencia de Chipre.
13/14-07-2015 Jesús Posada, presidente del Congreso de los Diputados. Visita oficial.

3.4. Relación de declaraciones, tratados y acuerdos

11/16-12-1968 Canje de notas sobre supresión de visados. En vigor: 1612-1968.
16-7-1980 Convenio de cooperación cultural, científica y educativa. BOE: 15-2-1983
20-1-1999 Acuerdo sobre transporte internacional por carretera. BOE: 26-2-1999.
30-4-2007 Convenio de Cooperación en materia de lucha contra la delincuencia organizada. BOE: 12-6- 2007.
14-02-2013 Convenio para evitar la doble imposición y prevenir evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio BOE 26-05-2014.

3.5. Datos de la Representación Española en Chipre

Embajada

Strovolos Avenue, n.º 32, 4ª planta – 2018 Strovolos (Nicosia) Apartado postal: P.O. Box 28349 2093 Nicosia, Chipre. Teléfonos: (357) 22 450 410 y 22 450 412. Fax: (357) 22 491 291 y 22 517 214. Correo electrónico: emb.nicosia@maec.es

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