Somalia

República Somalí

1. DATOS BÁSICOS

1.1. Características generales

Nombre oficial: República Federal de Somalia

Superficie: 637.700 Km²

Situación y límites: Somalia se encuentra en el Cuerno de África, ocupando el territorio que constituye tal accidente geográfico, el Cabo Guardafui, en la región de Puntland. Somalia comparte fronteras con Kenia al Sur y Oeste, Etiopía al Oeste y Yibuti al Norte.

Población: Los asentamientos humanos permanentes son escasos (15% de la población es urbana, mientras que el 60% mantiene formas de vida más o menos trashumantes vinculadas a la cría de ganado). Las sucesivas crisis humanitarias y la inestabilidad en todo el territorio han generado una creciente población urbana. Somalia cuenta con una población que se estima en torno a los 8 millones de personas (10 millones según otras fuentes, aunque no existe un censo en el país y todas las estimaciones son muy aproximadas) y es el único país de África con homogeneidad étnica,: la etnia Somalí, de origen cushita, es la mayoritaria en el país. En el Sur habitan minorías bantúes (fruto del antiguo comercio de esclavos) y árabes en los principales puertos de la costa. La etnia somalí está presente en otros países de la región, especialmente en Etiopía (Ogaden) y Yibuti. En Kenia existe una minoría somalí importante (principalmente en la provincia nororiental) fruto tanto de su asentamiento histórico como de los movimientos de población provocados por las sucesivas crisis humanitarias y bélicas.

En la actualidad, sólo en el campo de refugiados de Dadaab viven más de 400.000 somalíes. La minoría somalí ha logrado encontrar un nicho en la actividad comercial en Nairobi y en Mombasa, así como en la costa de Kenia. Se estima que más de un millón de somalíes viven como refugiados en los países vecinos. Las fronteras de Somalia siempre han sido porosas, tanto por la falta de capacidad de control sobre las mismas como por los vínculos familiares transfronterizos. Esta situación, especialmente en la frontera entre Etiopía y Somalia, ha determinado una dinámica de refugio, en caso de hambruna, sequía o guerra, que se ha orientado hacia uno u otro país según las circunstancias. En el exterior del país viven más de 2 millones de somalíes, conocidos como la diáspora, espacialmente numerosa en la península arábica y en algunos países occidentales que los han acogido como refugiados y donde se han asentado. Su estrecha vinculación con su tierra de origen, a través del sistema de clanes y la remisión de remesas (en torno a los 2.000 MUSD anuales), ha convertido a la diáspora somalí en un elemento clave en la situación actual, tanto como repositorio de capital humano como de vehículo de influencia en la comunidad internacional

Capital: La capital es Mogadiscio, en la provincia central de Banadir. Al Norte se encuentra el puerto de Bossasso y al Sur se encuentran las ciudades costeras de Merka y Kismayo. En el Interior destacan las ciudades de Baidoa, Galkayo y Garowe. En estos momentos se estima que viven en Mogadiscio más de 240.000 desplazados internos, a sumar a la población estable de más de 500.000 personas, aunque en otras ocasiones, los combates en la ciudad han llegado a dejarla desierta. Los asentamientos humanos permanentes son escasos (15% de la población es urbana, mientras que el 60% mantiene formas de vida más o menos trashumantes vinculadas a la cría de ganado). Las sucesivas crisis humanitarias y la inestabilidad en todo el territorio han generado una creciente población urbana.

Idiomas: Somalí y árabe (oficiales). El italiano aún se habla con frecuencia en el centro y el sur del país. La diáspora somalí, la presencia de Naciones Unidas en los últimos años y la tradición británica en el norte hacen que el inglés esté igualmente muy extendido entre los somalíes.

Religión: Desde el punto de vista religioso, Somalia es también homogénea, con una opción clara por el Islam y por las leyes islámicas que, tradicionalmente, han tenido una interpretación sufí. Somalia no está exenta de extremismo violento, como lo demuestra la actividad del grupo terrorista Al Shabaab (AS), que controla más de la mitad del país, está asociada a Al Qaeda y ejerce un duro control social a través de la aplicación de la Sharía. Al Shabaab no ha dudado en actuar, incluso fuera de las fronteras de Somalia, para expandir su estrategia terrorista yihadista.

Forma de Estado: La homogeneidad social y religiosa no se traduce en una unidad nacional. Los clanes se han constituido en el signo de identificación primario de la población. Los clanes funcionan como mecanismos colectivos de protección mutua, especialmente en los momentos de crisis, violencia o guerra. En la situación de vacío institucional que ha vivido el país en los últimos 20 años, los clanes y los ancianos han substituido a la administración local y de justicia, y se han convertido en mecanismos de representación indirecta de la población en los Parlamentos.

Sobre el terreno, la implantación de uno u otro clan y el predominio militar de un señor de la guerra determinado ha creado, de hecho, una división de las áreas de influencia y una dinámica de enfrentamiento entre grupos familiares. Existen cuatro clanes principales (Dir, Isaq, Hawiye y Darod), divididos en numerosos subclanes, y otro clan, con mayor presencia en el Sur, cuya población es más mezclada, los Rahamweyn o Digil Mirifle. Finalmente, los Jareer son poblaciones con mayor contenido bantú y que se dedican a actividades como la caza y la pesca que son consideradas profesiones impuras para los somalíes.

Aunque los clanes son mayoritarios en determinadas áreas, están presentes y dispersos por todo el territorio. Cada clan mantiene una cierta identidad y solidaridad interfamiliar, peculiaridades religiosas, jurídicas y sociales que subrayan su identidad colectiva frente a sus vecinos.

La pertenencia clánica está muy presente en la forma de Estado de Somalia, que se caracteriza por la existencia de un Presidente con amplios poderes ejecutivos, un Primer Ministro que dirige el Gobierno y un Parlamento, muy influido por los clanes y las regiones.

Además, la circunstancia clánica también ha influido en la creación de unidades territoriales. De hecho, algunos antropólogos vinculan la mayor estabilidad política de las regiones del norte de Somalia a un mayor grado de cohesión interclánica, mientras que la mayor diversidad de clanes en el Centro y Sur de Somalia sería una de las razones de su tendencia a padecer una mayor anarquía.

En 1960, Somalia accede a la independencia como un único país que aglutina las antiguas Somalia británica (que se corresponde con el actual territorio de Somalilandia) y la Somalia italiana. La estructura estatal era en ese momento altamente centralista y tenía el potencial para generar descontento entre los clanes y entre las entidades territoriales más alejadas de la nueva capital, Mogadiscio. En las elecciones de 1969 se aprecia una deriva hacia un sistema de partido único que desemboca en el golpe de Estado que pone a Siad Barre en el poder.

Desde los años finales de Barre se aprecia un alineamiento entre clanes y partidos, de manera que algunas agrupaciones políticas, de hecho, se constituyen como portavoces de los intereses de un clan determinado. Sin embargo, los líderes políticos, aunque pueden tener gran influencia en los asuntos del clan, no son sus jefes.

Tras la caída del régimen de Siad Barre, en 1991, el país se sume en la anarquía. En el Norte, Somalilandia declara la independencia, y como tal viene funcionando desde entonces aunque hasta la fecha no ha logrado reconocimiento internacional ninguno, y otras áreas de estabilidad establecen administraciones autónomas de hecho, como Puntland. Se han producido varias intervenciones militares extranjeras y varias misiones de imposición de la paz de Naciones Unidas (Restore Hope 1992), así como diversas iniciativas de estabilización y transición. En la actualidad, Somalia intenta establecer un Estado federal, aunque aún no ha definido el marco legislativo y constitucional que debe desarrollar dicho principio.

En 2013, tras mediación internacional del IGAD, se establece la región autónoma de Jubaland, cuya Adminsitración interina ya se encuentra establecida. Otras regiones están estableciendo también administraciones autónomas interinas uniendo varios de los departamentos exis¬tentes antes de la crisis de 1991, dando lugar a las regiones de Somalia del Sudoeste y Somalia Central.

1.2. Geografía

Somalia se encuentra en una zona árida, sin accidentes geográficos especialmente señalados. El territorio es más árido y accidentado al Norte, y llano de la zona centro y Sur del país. Los cursos de agua son más cortos en la zona Norte. En el Sur, los ríos Tana, Juba y Shabelle, cuyas fuentes se encuentran en la vecina Etiopía, han excavado valles profundos que permiten la actividad agrícola (la banana es el principal cultivo de exportación) y soportan comunidades humanas más grandes. El río Shabelle no desemboca en el mar, sino que forma unas fértiles marismas interiores.

El desierto se está expandiendo progresivamente y el dramático incremento de la población en los últimos 50 años ha provocado una presión enorme terrible sobre sus recursos naturales, especialmente sobre el agua, los pastos, la leña y la superficie cultivable. Esta presión humana sobre los recursos disponibles es una de las causas de las continuas crisis humanitarias a las que se ha visto sometida Somalia.

El clima es árido y cálido en Somalia, con dos estaciones de lluvias, vinculadas a la orientación del monzón, con periodos secos intermedios. Periódicamente, el país se ve azotado por la sequía, en especial por el fenómeno climatológico de “la niña”, que desvía las precipitaciones estacionales hacia el Océano Indico.

En casos extremos, como en 1974, 1980 y 2010-2011, la sequía extrema ha llegado a provocar hambruna. En ocasiones, la escasez de pastos provoca enfrentamientos entre los clanes por el control de los pozos. La violencia y anarquía reinantes en Somalia ha agravado los episodios de sequía, especialmente en 2011. El grupo terrorista Al Shabaab (AS) es responsable del grave impacto de esta sequía en los territorios que controla, por sus políticas sociales y económicas y por haber prohibido la entrada de las agencias humanitarias en dichos territorios.

1.3. Indicadores sociales.

La situación de crisis militar y humanitaria continua no permite el establecimiento de estadísticas fiables.

PIB (2010 estimado, PPP): 5.900 M USD.

Crecimiento Anual (2010 est.): 2.6%.

PIB per cápita (2010 est.): $600.

1.4. Estructura del Producto Interior Bruto

PIB per cápita (2010 est.): $600.
Exportaciones — 300 M USD (f.o.b., 2010 est.)
Importaciones — 798 M USD (f.o.b., 2006 est.)

1.5. Coyuntura económica

La economía somalí está totalmente desarticulada. En Somalilandia se ha completado en 2011 la substitución de la moneda somalí previa a la independencia de la región (1991) por moneda propia. Ni el Chelín somalí ni el Chelín de Somalilandia están reconocidos como medio de pago fuera de las fronteras del país.

Para el extranjero que se encuentra de paso en Somalia es frecuente el uso de USD. Para el comercio exterior se recurre al USD y a monedas de la península arábiga o al intercambio de mercancías. Es frecuente el uso de empresas de transferencia de dinero y de mecanismos informales propios de la banca islámica (hawala)

1.6. Comercio exterior

El comercio se ve afectado por la evolución de la violencia interna y la sucesión de milicias y señores de la guerra que imponen sus propios peajes e impuestos en las respectivas áreas de influencia. La sucesión de crisis naturales y bélicas han dejado a la población en una situación de dependencia de la ayuda internacional y de las remesas enviadas por la diáspora. Desde los años 80, el World Food Programme ejecuta extensos programas de alimentación general (general blanket feeding”) en las zonas a las que tiene acceso y que, aunque han tenido un significativo impacto para paliar la hambruna y mantener a la población, no han contribuido al desarrollo de una actividad agrícola productora ni al desarrollo de mercados locales.

Los productos de exportación principales son el ganado (cabras y ovejas) hacia la península arábica, tras el levantamiento de las prohibiciones sanitarias en 2009, las bananas (el principal cultivo comercial del país) y el comercio ilegal de carbón vegetal, controlado por Al Shabaab y con un enorme impacto ambiental en el Sur, generalmente exportados a través de pequeños buques de cabotaje (dhows). El comercio de carbón vegetal está sometido a embargo por parte de Naciones Unidas.

La economía nacional se complementa con diversos contrabandos, incluido tráfico de personas y de armas (en direcciones opuestas) y la pesca del atún y del tiburón, generalmente realizada por pescadores artesanales o compañías comerciales extranjeras bajo la protección/licencia de milicias locales o en aguas internacionales próximas a las aguas de Somalia.

La diáspora somalí moviliza una importante cantidad de remesas, en torno a los 2.000 MUSD, especialmente a través de sistemas informales / tradicionales de transferencia propios de la banca islámica (hawala).

La actividad criminal de piratería tiene un impacto económico significativo, en términos de renta y ocupación (directa e indirecta), especialmente en Puntland.

El qat (también llamado miraa), planta con efectos narcóticos y estupefacientes es uno de los principales productos de comercio bilateral con Kenia.

1.7. Distribución del comercio por paises

La situación de guerra civil permanente en los últimos 23 años no permite la realización de estadísticas fiables de inversión extranjera. Sin embargo, la diáspora viene tradicionalmente mandando remesas y financiando actividades empresariales que han sido especialmente exitosas, sobre todo en el sector financiero informal islámico y en las telecomunicaciones y telefonía móvil.

La evolución política y militar reciente en la zona Sur y Centro, así como el espacio de seguridad generado en Puntland y Somalilandia, han permitido la reactivación económica en ciertos núcleos urbanos, con frecuencia con apoyo financiero de la diáspora o como reinversión de los beneficios derivados de tráficos legales e ilegales.

2. SITUACIÓN POLÍTICA

2.1 Política interior

La Constitución Interina de Agosto de 2012 establece el nuevo esquema institucional del país. En ella se prevé un parlamento bicameral, un esquema federal de organización territorial y una nueva relación de competencias entre el Presidente y el Primer Ministro. Sin embargo, muchas de las cláusulas de la nueva Constitución Interina no han entrado en vigor y requieren ser revalidadas por el nuevo Parlamento o recibir desarrollo legislativo.

Entre julio y agosto de 2012, se dieron pasos significativos para terminar el periodo transitorio e iniciar un proceso de regularización de la vida política somalí. Una Asamblea Constituyente y una asamblea de ancianos (“elders”) lograron sacar adelante un texto constitucional interino y elegir un nuevo parlamento, de menor dimensión que el anterior, que a su vez eligió al Presidente de la Cámara, Profesor Mohamed Osman Jawari, al Presidente de la Nación, Hassan Sheikh Mohamoud, y al Primer Ministro, Abdi Farah Shirdon, para, posteriormente, confirmar el nombramiento del nuevo gabinete de gobierno. En ese Gobierno destacaba el nombramiento de dos mujeres en cargos relevantes.

En diciembre de 2013, fue sustituido el anterior Primer Ministro, siendo elegido uno nuevo, Abdiwelli Sheikh Ahmed. Se constituyó un nuevo gobierno compuesto por 25 ministros (2 de ellos mujeres), sobre la base de un criterio de representación equitativa de los clanes.

En el plano político, 2013 y 2014 han sido dos años de importante actividad internacional. En 2013, destacan la Segunda Conferencia de Londres sobre seguridad y la Conferencia de Bruselas que dio lugar a la firma del New Deal Compact, en las que el gobierno federal de Somalia expuso sus planes para la reforma política y la estabilización y su programa nacional de desarrollo.

La Conferencia de Bruselas tuvo su seguimiento en noviembre de 2014 en la Conferencia de Copenhague, convocada para evaluar los progresos en el New Deal Compact pero marcada por una nueva crisis de Gobierno en Mogadiscio. En este sentido, en noviembre de 2014, el Parlamento Federal de Somalia retiró la confianza parlamentaria al Primer Ministro Abdiweli Sheikh Ahmed, quien fue sustituido el 24 de diciembre de 2014 por el actual Primer Ministro Omar Abdirashid Ali Sharmarke, que formó un Gobierno de marcado carácter tecnócrata en febrero de 2015.

Desde el punto de vista de la seguridad, la retirada de Al Shabaab de Mogadiscio en agosto de 2011 inicia un momento de debilidad y de falta de liderazgo en el grupo terrorista, que a lo largo de 2012 ha ido perdiendo el control de los núcleos urbanos principales del país, incluyendo Kismayo, Baidoa, Merka o Beled Weyn. Sin embargo, la escena militar no acaba de quedar del todo clara, especialmente en las áreas rurales. Las emboscadas en las carreteras siguen siendo frecuentes, y las operaciones militares no acaban de garantizar el acceso humanitario al interior del país. En 2007 fue establecida la Misión de la Unión Africana en Somalia, AMISOM, con respaldo del Consejo de Seguridad de NNUU y con el objetivo de efectuar tareas en apoyo de la paz en el país. En mayo de 2013, el Consejo de Seguridad de NNUU aprobó el establecimiento de la Misión de Asistencia de NNUU en Somalia (UNSOM), con el mandato de facilitar asesoramiento político al gobierno federal y a AMISOM en los ámbitos, entre otros, de construcción de la paz y del Estado, gobernabilidad, reforma del sector de la seguridad y coordinación del apoyo internacional de los donantes.

A pesar de la ampliación del territorio controlado por AMISOM y las fuerzas del Gobierno en torno a Mogadiscio, la situación de seguridad se ha deteriorado en la capital en los últimos meses, siendo frecuentes los ataques contra el Gobierno, el Parlamento y las agencias multilaterales presentes en el Aeropuerto Internacional de Mogadiscio.

La Unión Africana (UA) aprobó la ampliación de los efectivos de AMISOM hasta 17.700 en 2012 para incorporar a sus filas a 5.000 efectivos kenianos. En 2013, en medio de una situación de impasse militar, la UA solicitó y obtuvo la ampliación de efectivos de AMISOM hasta 24.000, cifra que ha permitido englobar a una parte del contingente etíope que viene actuando en territorio somalí en el marco de una operación nacional.

Kenia y Etiopía mantienen además otros efectivos nacionales bajo órdenes propias en Somalia que actúan con cierta independencia frente a las estructuras de coordinación de AMISOM.

Por lo que respecta a la estructura regional de Somalia, al Norte se encuentra Somalilandia, que a grandes rasgos coincide con el territorio del clan Isaq y con el territorio del protectorado británico, que declaró unilateralmente su independencia en 1991 (que no es reconocida por la comunidad internacional) y ha logrado establecer un gobierno estable con instituciones formalmente democráticas.

En el Noreste del país, Puntland se ha declarado región federada en Somalia con un estatuto confuso. En enero de 2014, Puntland eligió un nuevo Presidente, Abdiweli Mohamed Ali “Gaas”, que anteriormente fue Primer Ministro del último gobierno de transición en Mogadiscio.

Hacia el Sur encontramos la región de Somalia central (formada principalmente por las regiones de Mudug y Galgadud), donde se ha establecido un gobierno local con capacidad, competencias y recursos limitados y donde la milicia islamista moderada de Ahlu Sunna Waljamaa tiene sus principales bases.

También destaca la región de Somalia del Sudoeste, creada en 2014 y que se encuentra en plena constitución de su Administración interina.

En el Sur se ha establecido la Administración Interina de la región autónoma de Juba, con capital en Kismayo, que preside el líder político y militar de la mi¬licia Ras Kambooni, Sheikh Ahmed Madobe.

Datos biográficos
El Presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud

Es un intelectual local, sin demasiada dependencia de la diáspora o de la comunidad internacional pues, a diferencia de otros muchos políticos actuales, no ha pasado los más de 20 años de guerra en el extranjero, sino en el interior de Somalia. Es uno de los fundado¬res de la nueva Universidad de Mogadiscio y procede del mundo de las ONG y asociaciones políticas del interior de Somalia. Pertenece al clan Hawiye, que se ha consolidado como el principal clan de la capital y de la región central (Banadir).

El nuevo Primer Ministro, Omar Abdirashid Ali Sharmarke

Ocupó anteriormente el mismo cargo en 2010 bajo el Gobierno Federal de Transición. Formado en Somalia y Canada en Economía y Ciencias Políticas, antes de su reciente nombramiento era Embajador de Somalia en los Estados Unidos. Ha trabajado para Naciones Unidas en Darfur y en Sierra Leona.

El Presidente del Parlamento, Profesor Mohamed Osman Jawari

Proviene del clan Digil-Mirifle, fue uno de los redactores de la nueva constitución y es un abogado e intelectual reconocido. Su elección reflejó una voluntad de giro de la política somalí hacia una mayor apropiación nacional y en busca de una voz propia e independiente para Somalia.

Abdisalan Hadliye Omar

Formado en los Estados Unidos, fue Gobernador del Banco Central de Somalia en 2013 y, previamente, trabajó para el PNUD en Somalia y para el Grupo Banco Mundial en Washington. Tiene una formación marcadamente económica, habiendo estudiado en las Universidades de Boston, Oklahoma y Tennessee .

2.2 Política Exterior

Desde su aparición como Estado independiente, Somalia ha tenido un encaje difícil en la región. El movimiento pan-somalí implicaba aspiraciones territoriales irredentistas frente a todos sus vecinos, agravado en el caso de Etiopía con la diferencia religiosa entre cristianos y musulmanes.

Desde 1990, Somalia ha acaparado el foco de atención como Estado fallido que ha dado lugar no sólo a una situación de anarquía con riesgo de desestabilizar la región, sino que se ha convertido en la base de operaciones de piratas que afectan a una de las rutas navales más importantes del comercio marítimo mundial, y en refugio de terroristas islámicos, especialmente desde la aparición del grupo terrorista Al Shabaab. Somalia es miembro de Naciones Unidas y a nivel regional del IGAD y la Liga Árabe.

La situación humanitaria y de crisis continua ha determinado la presencia de varias misiones y agencias de Naciones Unidas sobre el terreno. Quizás la más importante en términos de presupuesto sea el Programa Mundial de Alimentos, que ha asumido durante décadas la tarea de alimentar a una buena parte de la población somalí. Otras agencias como ACNUR, UNICEF, FAO, UNMAS (desminado) o el CICR mantienen también una extensa presencia, pero ninguna de ellas llega a todo el territorio somalí.

Paradójicamente, muchas de estas misiones y agencias no han tenido presencia en el país por la situación de inseguridad, sino que han intentado operar desde Nairobi (lo que se ha denominado “control remoto”). Esta situación se empezó a corregir tras la visita del SGNU Ban-Ki Moon a Mogadiscio en diciembre de 2011, y repetida en 2014, que fue seguida por el traslado a la capital somalí, el 24.01.12 (y tras 17 años de ausencia) de la sede de UNPOS (Oficina Política de Naciones Unidas para Somalia). Tras la revisión estratégica del mandato de UNPOS y de AMISOM, en 2013, se crea la nueva misión de apoyo de Naciones Unidas a Somalia, UNSOM, teóricamente con presencia permanente y prioritaria en Mogadiscio. Sin embargo, la situación de seguridad en Mogadiscio, con continuos atentados terroristas y el ataque de Al Shabaab a las instalaciones del PNUD en dicha ciudad en junio de 2013, han impedido hasta la fecha el despliegue u operatividad de dicha misión fuera de la zona segura del aeropuerto de la capital.

El gobierno de Somalia, desde agosto de 2012, aboga por el levantamiento del embargo internacional de armas impuesto por el CSNU, para poder tener acceso a equipos modernos que permitan crear un nuevo ejército y policía somalíes y poder así combatir con eficacia el terrorismo y la piratería. En marzo de 2013 se levantó parcialmente el embargo para permitir una mayor actividad de las fuerzas armadas leales al gobierno en su lucha contra Al Shabaab.

La UE ha desarrollado un enfoque integral al problema de Somalia y en el ámbito de la seguridad constituye un actor principal: financiando la operación de la Unión Africana AMISOM, contribuyendo al desarrollo y capacitación de las Fuerzas Armadas somalíes con la Misión EUTM (European Union Training Mission) Somalia, lanzada durante la Presidencia de turno de España del Consejo en 2010 (ubicada inicialmente en Uganda y desde diciembre 2013 en Mogadiscio) y, en el mar, con la operación EUNAVFOR ATALANTA, operación de lucha contra la piratería. Además la Misión EUCAP Néstor Cuerno de África, iniciada en 2012, tiene como objetivo el desarrollo de las capacidades marítimas regionales.

La UE es uno de los principales donantes de UNPOS (primero) y UNSOM (ahora), así como del conjunto de actividades de Naciones Unidas para Somalia.

La comunidad donante internacional, a través del Grupo Internacional de Contacto y de las iniciativas de la ONU, ha intentado aplicar sucesivas iniciativas de estabilización que se han materializado en los sucesivos gobiernos hasta 2012.

Paralelamente, en el espacio de relativa estabilidad alcanzado en Puntland (región autónoma al noreste del país), han florecido grupos criminales especializados en acciones de piratería, en ocasiones a muy larga distancia de la costa, en concreto en el secuestro de buques para la obtención de rescates. El espacio actualmente patrullado por la Operación ATALANTA supera los 2,5 millones de Km2, y cubre una ruta marítima internacional clave, el acceso al mar Rojo y el canal de Suez, por el que parte del suministro de petróleo de Europa y de la producción industrial de China, India, Corea o Japón.

Entre 2007 y 2009 el número de incidentes, de los rescates y el tipo de barcos asaltados (entre los que se incluyó, como ejemplos más significativos, un buque de transporte con 36 tanques a bordo y dos superpetroleros cargados con el equivalente a ¼ de la producción diaria de petróleo saudí cada uno y que tuvieron una incidencia puntual sobre el precio internacional del crudo). En el momento álgido se contabilizaron oficialmente cerca de 150 incidentes, con una tasa de éxito de 1 de cada 3 ataques y rescates de varios millones de USD (todo ello en cifras oficiales, pudiendo ser su impacto mucho más elevado, si se tiene en cuenta su incidencia sobre el cabotaje costero).

España ha sido desde 2008 uno de los países más implicados en la lucha contra la piratería. Y lo ha hecho tanto en el seno de NNUU, en el Grupo de Contacto para la Piratería en las Costas de Somalia, que presidió en 2012, como en la Unión Europea, liderando la Operación EUNAVFOR ATALANTA y contribuyendo a la misma de forma continuada desde su lanzamiento con, al menos un buque y un avión de patrulla marítima. Asimismo ha asumido el mando de la Fuerza en cuatro ocasiones. Actualmente, en el marco de la OTAN, España ostenta el mando de la Operación de la Ocean Shield.

Desde finales de 2011 la tendencia comienza a invertirse y no se ha registrado ningún secuestro y los ataques son poco frecuentes. Ello se ha debido a la combinación de los esfuerzos militares y al desarrollo y utilización por parte de los buques pesqueros y mercantes de un protocolo de “buenas prácticas”. Con todo, el proceso no es irreversible por lo que debe mantenerse.

3. RELACIONES BILATERALES

3.1. Relaciones diplomáticas

España tiene acreditado formalmente un Embajador ante Somalia, con residencia en Nairobi. Hasta entonces, la Embajada de España en Nairobi venía asegurando informalmente las relaciones bilaterales con el gobierno de Somalia.

En primavera de 2011 se inició el periodo de sequía más grave de los últimos 60 años en el Cuerno de África. Esta situación se agravó significativamente en las zonas controladas por Al Shabaab. En agosto de 2011, la ONU declaró la situación de hambruna en 6 distritos de Somalia al constatar que 3,7 millones de personas estaban en riesgo y que 250.000 podían morir si no se facilitaba ayuda alimentaria inmediata.

España se mostró activa y solidaria en los aspectos humanitarios de la crisis, llegando a ser el quinto contribuyente humanitario a Somalia en 2010 y 2011, a través de contribuciones al sistema de Naciones Unidas. La contribución española para esta crisis ascendió a 25 M € en 2011.

España ha sido activa también en el sector de seguridad para Somalia, siendo país líder en la misión EUTM de entrenamiento para militares somalíes y con una participación muy significativa (segundo o tercer país contribuyente, según el momento) a la operación ATALANTA contra la piratería en aguas próximas a Somalia, con la presencia constante de dos buques y un avión de patrulla marítima.

3.2. Relaciones económicas

No existen estadísticas comerciales ni de inversión española en Somalia.

Algunas empresas pesqueras españolas han seguido faenando en aguas internacionales próximas a Somalia. La pesquería del atún es especialmente rentable en esta zona, por lo que, previsiblemente, la flota atunera española volverá a faenar en este caladero cuando se den las condiciones de seguridad jurídica y marítima necesarias.

3.3 Cooperación

Al momento de redactar este informe se están evaluando proyectos de cooperación que se puedan financiar con cargo a los fondos acordados en el Memorando de Entendimiento firmado entre España y Somalia en Septiembre de 2010. España financia en estos momentos, con un millón de euros, un proyecto de rehabilitación de excombatientes de Al Shabaab en Mogadiscio.

3.4 Relación de Visitas en ambos sentidos

La Secretaria de Estado de Cooperación Internacional visitó Mogadiscio en agosto de 2011 para conocer directamente las operaciones del Programa Mundial de Alimentos en dicha ciudad y mantuvo una reunión de trabajo con representantes gubernamentales.

El Presidente del TFG Sheik Sharif visitó Madrid en Septiembre de 2010 para participar en las reuniones del Grupo de Contacto Internacional (ICG) y el anterior Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Beileh, visitó Madrid en julio de 2014.

3.5 Datos de la Representación

Embajada de España para Somalia con residencia en Nairobi

Titular: D. José Javier Nagore San Martín
Cancillería:CBA Office Building, 3er. Piso. Mara / Ragati Road, Upper Hill
P.O. Box 45503, 00100 GPO Nairobi
Teléfonos: (254-20) 272 02 22/23/24/25
Fax: (254-20) 272 02 26
Correo electrónico: [email protected]

Oficina Comercial

Titular: Sr. José Bernárdez Gumiel
Correo electrónico: [email protected]

 

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